El sedentarismo y la comida basura, relacionados con la obesidad infantil

El sedentarismo y la obesidad también pueden afectar a los más pequeños. El cuidado de la salud debe comenzar desde pequeños, cuando deben adquirir hábitos correctos de alimentación y comportamiento. Por este motivo, es importante determinar una dieta equilibrada, una rutina diaria de desayunos, comidas y cenas y un tiempo para realizar ejercicio físico.

La Harvard School of Public Health de Boston publica una investigación en la que asegura que los niños que ven demasiado tiempo la televisión y que tienen hábitos de alimentación desordenados son más proclives a ser adultos que padezcan de sobrepeso.

“Por cada  hora extra que los niños pasan delante de la televisión cada día su peso en el futuro aumenta alrededor de 200 gramos”, aseguran. Este dato se acompaña del hecho de que muchos de los niños comen de forma inapropiada mientras están viendo la televisión. “Mientras están absortos mirando la tele son más proclives a comer alimentos poco saludables como patatas fritas, bollos o chocolate“, apunta.

Por este motivo, los investigadores afirman que es importante que los padres estén alerta de los posibles cambios de peso de sus hijos y del tiempo que pasan frente a la televisión o frente al ordenador.

La investigación, que se centra en Estados Unidos, determinó que alrededor del 17 % de las niñas y el 24 % de los niños eran obesos. En esta obesidad tenía mucha culpa las horas que pasaban al día sentados frente al televisor , la pantalla de ordenador o con la videoconsola. La obesidad infantil puede ayudar a contraer en la infancia enfermedades reservadas, en teoría, para edades adultas como la diabetes. Por este motivo, y para evitar complicaciones en la salud, es recomendable, dice el estudio, que los niños no pasen más de dos horas frente a la televisión y que tengan hábitos saludables de vida: una buena alimentación, rutinas diarias de comida y sueño y ejercicio físico.

¿Puede el alcohol poner tontos a los adolescentes?

El alcohol, desde los inicios de la humanidad, ha sido un elemento presente en las celebraciones de distintas civilizaciones, sabiendo que sus efectos llevan a las personas a actuar de manera distinta de la que lo hacen regularmente.

Normalmente limitado para el consumo de los adultos, hoy día nuestra juventud tiene acceso a esta sustancia de una manera relativamente sencilla, consumiéndolo de manera un tanto irresponsable y desenfrenada, maximizando los efectos sobre el comportamiento anteriormente mencionados. El alcohol afecta de manera distinta a los adolescentes, ya que son seres humanos que aún se encuentran en una etapa nivel de desarrollo físico y mental, esta sustancia puede perjudicar de manera grave este desarrollo.

En la Universidad Santiago de Compostela se hizo un estudio relacionado al consumo intensivo de alcohol, determinando las consecuencias de esta actividad en las actividades cerebrales y en su desarrollo.

Un efecto conocido universalmente es la perdida de la inhibición, llevando al joven no solo a comportarse de una forma que pueda colocarse en peligro, sino a consumir más alcohol, generando severos daños al organismo tanto a corto como a mediano plazo.

Otro efecto menos reconocido es el daño que causa a largo plazo en el hipocampo, parte de la estructura cerebral relacionada a la retención de información, lo cual traduce a la posibilidad de pérdidas de memoria. Esto afecta gravemente al rendimiento escolar e inclusive al rendimiento en actividades cotidianas.

La depresión también puede surgir en un joven que consuma grandes cantidades de alcohol en poco tiempo, la sustancia impide el nacimiento de nuevas neuronas, y esto es una causa general de la depresión.

A las chicas les tiende a afectar más el consumo en exceso de alcohol, ya que por lo general, su peso corporal promedio es menor al de los chicos, necesitando menos alcohol para intoxicarse, conllevando a que se embriaguen más seguido.

Entonces, el alcohol perjudica gravemente a las personas cuando comienzan a ingerirlo desde la temprana adolescencia, se recomienda ser responsable como padre y educar a sus hijos en cuanto a los efectos que esta sustancia puede tener sobre ellos más que prohibírsela sin razón alguna.

Razones Que Causan El Consumo De Alcohol En La Adolescencia

No existe una razón única por la cual los adolescentes prueban el alcohol, todo depende de distintos factores en sus vidas cotidianas y en sus personalidades. El día de hoy traemos una lista de los factores que según famosos psicólogos e investigadores llevan a los adolescentes al consumo de alcohol.

  • Otras Personas: Los amigos y conocidos. En una edad de complejidad e inestabilidad emocional como la adolescencia, buscamos siempre encajar en la sociedad, en no alborotar la armonía del medio ambiente que nos rodea, así que, si nuestros amigos consumen alcohol y tabaco, además de que vemos a nuestros padres hacerlo, es natural tomar la decisión de consumir para buscar ser aceptados en la sociedad.
  • Medios de Comunicación: Películas y series de televisión. En la programación de contenido adulto es habitual ver personajes consumiendo distintas sustancias que no son adecuadas para adolescentes, además de que su uso está retratado de una manera que se vea genial o ruda, influyendo sobre todo en varones que ven películas de acción con clasificación adulta a escondidas. Un estudio demostró que los jóvenes de 12 a 17 años de edad tenían siete veces más chances de consumir tabaco, seis de marihuana y cinco de alcohol si estaban expuestos a películas con clasificación adulta.
  • Escape Y Automedicación: Cuando un joven no se siente feliz, o está frustrado sintiendo que sus problemas son inevitables de manera natural, hay posibilidad de que recurran a drogas para refugiarse dentro de sus efectos, el alcohol es una de las principales. Los efectos del exceso de alcohol pueden llevarles a olvidar temporalmente lo que les agobia, generando una adicción psicológica además de la química.
  • Aburrimiento: El no tener actividades importantes que mantengan ocupados a los jóvenes puede ser causante del consumo de alcohol. Llenan vacíos existenciales con drogas para sentir que tienen algo que hacer, además de que les ayuda a interactuar con otros jóvenes que también consuman.
  • Rebeldía: Dentro de la complejidad del adolescente están tanto el querer encajar en su sociedad como el querer buscar aislarse de ella. Para demostrar que son diferentes, que están en contra de los demás o que no siguen tendencias, los adolescentes pueden consumir sustancias como alcohol, tabaco y otras drogas para dar señal de rebeldía, sea en contra de sus amigos, de sus padres o de la sociedad en general.

¿A qué edad comienzan los jóvenes a consumir alcohol?

En España, la edad para comenzar a consumir alcohol es deliberadamente baja,  deliberada porque normalmente los amigos mayores suelen brindarles a los adolescentes su primer trago de esta sustancia, y luego los padres aprueban el consumo de alcohol de sus hijos.

La Fundación Pfizer realizó un estudio tomando como muestra a 1675 entrevistas en total entre adolescentes, padres, madres y profesores españoles, sobre el consumo de alcohol en los adolescentes llamado “Juventud Y Alcohol”, arrojando datos como que uno de cada diez adolescentes en edades desde los 12 hasta los 18 años consumen alcohol aunque sea una vez a la semana,  y una tercera parte de estos jóvenes lo hacen al menos una vez al mes, presentando porcentajes de consumo de 22,8% y 61,7% respectivamente en adolescentes de 16 a 18 años de edad.

beberUna pequeña porción de los adolescentes revelaron haberse encontrado alguna vez en estado de ebriedad durante el último año, pero la mitad de los jóvenes de 16 a 18 años de edad revelaron lo mismo.

Las bebidas alcohólica más comunes entre los jóvenes son los licores de alto grado, siendo la respuesta de más de la mitad de los jóvenes entrevistados, aunque solo 36,8% de los padres creen que esto es una realidad. Un cuarto de la muestra de padres pensaba que sus hijos no compraban alcohol, y 12,7 por ciento de los jóvenes dicen no hacerlo.

Los establecimientos más comunes donde los adolescentes tienen acceso al alcohol son supermercados, bares y pequeñas tiendas de “chinos”, con los sitios más comunes para el consumo siendo la calle, plazas y parques (41,5%) y casas propias o ajenas (33,1%).

La gran mayoría de los jóvenes dice que no hablan con sus papás sobre el consumo de alcohol,  siendo más los jóvenes de 12 a 15 años los que no tratan el tema con sus padres que los mayores. En cuanto al sector de educación, 7 de cada 10 profesores indican que no hablan sobre el tema con los padres de sus estudiantes, además, un tercio de los profesores dice que percibió bajones de rendimiento y atención en los alumnos causados por consumo de alcohol.

Adolescentes Españoles Y Su Consumo De Bebidas Alcohólicas

Los adolescentes en España han aumentado su consumo de alcohol de manera preocupante durante los últimos años, aunque un dato interesante relacionado a este hecho es que la edad de iniciación en el consumo del alcohol ha subido un poco, ubicándose en los 13,9 años. También hay que destacar la gran reducción del consumo de marihuana adolescentes de edad escolar, llegando a descender hasta un 36%.

Nada de esto altera la lista de drogas más consumidas por adolescentes españoles: el alcohol y el tabaco mantienen firmes sus primeras posiciones con el cannabis por debajo de ellos, siguiendo con otras drogas más fuertes y peligrosas como drogas de prescripción, cocaína, éxtasis, anfetaminas, heroína y otras que por fortuna, gozan de mínima atención por parte de los jóvenes.

Cuando clasificamos el consumo según el género, los estudios arrojan que las chicas consumen tabaco, alcohol y drogas de prescripción, aunque las primeras dos no las consumen de la misma forma que los chicos, que consumen de manera mucho más potente. El resto de las drogas más potentes y dañinas en su mayoría son consumidas por los varones.

En España, la edad de iniciación en el alcohol suele encontrarse entre 13 y 16 años, la cual es alarmantemente baja, a pesar de que el límite inferior ha subido un poco por los decimales, alcanzando los 13,9 años.

Las estadísticas indican que cuatro de cada diez estudiantes consumen más de una droga. La percepción general de la juventud es que el alcohol es una sustancia poco peligrosa y que la marihuana es menos dañina que el tabaco.

Con respecto al acceso de los adolescentes a las sustancias, los sitios más comunes para que compren alcohol son los supermercados, seguidos de los bares  y pubs, teniendo como los sitios más comunes para el consumo los bares, pubs, discotecas y los espacios abiertos. La bebida más común que consumen los adolescentes es la cerveza, seguida del vino, con una gran tendencia a combinar ambos.